El estreno del anime El verano en que Hikaru murió —basado en el aclamado manga de Mokumokuren, licenciado en España por MilkyWay Ediciones— ha generado un debate inesperado en la comunidad BL. En redes sociales se ha comentado que algunas frases clave de la versión japonesa han sido suavizadas en la traducción al español, alterando el significado original de escenas emotivas entre Yoshiki y Hikaru.
Según las comparaciones compartidas por fans, uno de los ejemplos más comentados ocurre en momentos donde Hikaru expresa sus sentimientos hacia Yoshiki con la palabra japonesa 「好き (suki)」, que en este contexto significa “me gustas” o “te quiero”. En la versión española, sin embargo, se traduce como “me caes bien” o “no puedo evitar que me caigas bien”, expresiones más propias de una amistad que de un vínculo romántico. En cambio, en inglés (“I like you”) o el catalán (“No puc evitar que m’agradis”), el matiz afectivo se mantiene más fiel al original. Por eso, muchos espectadores españoles consideran que la traducción al castellano diluye la carga emocional y romántica que caracteriza la relación de los protagonistas, uno de los ejes narrativos de la obra.
Más allá de la polémica, el debate ha reabierto una cuestión recurrente en la localización de títulos BL: cómo equilibrar naturalidad lingüística con fidelidad emocional. Para muchos lectores del manga, traducir suki como “me caes bien” no solo cambia el tono, sino también la lectura simbólica de una historia que ha sido aplaudida por su delicadeza en tratar la atracción, la pérdida y el miedo a lo desconocido.
Aun con esta controversia, El verano en que Hikaru murió continúa siendo uno de los estrenos más comentados de la temporada por su mezcla de misterio, atmósfera sobrenatural y sensibilidad emocional. La conversación sobre su traducción, lejos de restarle relevancia, confirma el interés y la madurez del público BL en España por recibir adaptaciones más cuidadas y respetuosas con el material original.




